Antonio Olid Manchego
Una vez que haya elegido el tipo específico de firma con la que desea trabajar, el siguiente paso es acotar las opciones en función de la compatibilidad del proyecto; es decir, qué tan bien se ajustan las necesidades particulares de su proyecto a la experiencia y especialización de la firma. No se trata solo del tipo de estudio de arquitectura que elija, sino de su experiencia previa en proyectos similares al suyo en cuanto a escala, estilo y complejidad.
Por ejemplo, una firma especializada en pequeños proyectos comerciales podría no ser la opción más adecuada para un gran almacén comercial que incluya oficinas e instalaciones complementarias de gran envergadura. Por ello, es fundamental optar por una firma que cuente con una trayectoria demostrable de proyectos finalizados muy similares al suyo.